Crónica mini-Yeti trail

El Berro, La Perdiz, El Barranco de las Brujas, La Senda del Dinosaurio, El Morrón Chico, La Senda del Caracol, Las Paredes de Leiva, El Collado Blanco, El Valle de Leiva, La Senda de los Pozos…….¿a que parecen que sean los títulos de los capítulos de un libro de aventuras? Pues no, no lo son, pero como si lo fueran. Tan solo son los espectaculares sitios por donde discurría la “Yeti Trail”. Una magnifica carrera/aventura de montaña que tuvimos el gustazo de correr el pasado sábado día 12 en el Parque Regional de Sierra Espuña, en Murcia. Nuestro grupo disfrutó de lo lindo y eso que solo hicimos los 19 km de la prueba corta, la Mini Yeti, con 1.095 mt de desnivel positivo, pero sabemos del resto de sitios por los compañeros de club, Dani y Paquito y por los amigos Juanito, Toñi y Portillo, que tuvieron el valor de enfrentarse a la prueba larga, nada menos que 44 km, con 2.625 mt de desnivel positivo, y que tuvieron la suerte de gozar de otros fantásticos parajes.

El por qué: Hace ya algunos meses, tras un comentario al respecto durante un entreno, nuestras compañeras de club, las intrépidas Mari Tere Ibàñez y Ana Maria Gonzalez no dudaron en apuntarse a la “II YETI TRAIL” su arrojo provoco la inmediata reacción de los valerosos Joaquin Alfonso y German Planelles (cluber y gran amigo de cluber´s respectivamente). La aventura prometía, ya fuera por el sitio, que ya era conocido por alguno de nosotros aunque no en todo su esplendor como pudimos comprobar, o ya fuera por su relación con la UTMB (Ultra Trail del Mont Blanc). ¿Que tendrán que ver estos tíos de Murcia con la prueba de los Dioses? Y no defraudo. Una fantástica carrera, aunque eso sí, un poco cara.

El viaje: A las 7:30 de la mañana del sábado salíamos en dirección al pueblo de El Berro donde a las 10:00 se iniciaba la aventura. Llegábamos poco antes de las 9, es decir con tiempo mas que suficiente para aclimatarnos a los 620 mts de altitud y a las frescas temperaturas…..vamos, que nos tomamos un café con absoluta tranquilidad. Café que nos vino bien ante la ausencia del estrés habitual en las carreras cuando participan cientos o miles de corredores. Aquí solo íbamos a ser poco mas de 250 y repartidos entre las dos distancias. En pocas palabras, una carrera en familia, casi un entreno de fin de semana.

El recorrido: Tras la traca que abría la prueba, salimos del pueblo de El Berro y nos dirigimos hacia el paraje de La Perdiz, primero remontando el Barranco de las Brujas y después zigzagueando por la Senda del Dinosaurio. Antes de llegar a La Perdiz nos desviamos hacia la derecha tomando la senda que inicia la subida hacia el Morrón Chico, dura subida (45% de desnivel) que antecede a la también dura pero preciosa Senda del Caracol, un runal (pedregal) “urbanizado” desde el que pudimos disfrutar de unas estupendas vistas del Valle de Leiva y de sus Paredes. Así, poco a poco, ascendimos hasta los 1.444 mt que alcanza la cima del Morrón, el punto mas alto del recorrido. Una vez coronada la cima retrocedimos sobre nuestros pasos para poco después desviarnos hacia el Collado Blanco desde donde iniciamos el descenso a través del Valle de Leiva siguiendo la bonita senda de Los Pozos de Alhama hasta que enlazamos con una pista forestal que recorre todo el valle y que nos iba a llevar de nuevo al Barranco de las Brujas a través del cual regresaríamos a El Berro.

El premio: Mas de 2 horas de placer extremo. Lo podemos jurar. El amigo German culminó la aventura en 2h:24m, el 16to de la general y 8vo en su categoría, un tiro, una máquina. Joaquin disfrutó durante 2h:42m llegando el 32do de la general y 2do en su categoría por lo que pudo disfrutar también del reconocimiento de corredores y publico al subir al pódium. Las intrépidas finalizaron juntas, Ana Maria ocupó el puesto 56 siendo 32da en su categoría con un tiempo de 2h:51m, seguida de Mari Tere que ocupó el 57 y fue la 33ra en la categoría.

La recompensa: Como suele ocurrir el placer exige un alto consumo calórico y como ya antes de iniciar la prueba sabíamos cuanto íbamos a disfrutar (lo nuestro raya en el vicio) pues nos aseguramos de que nada mas terminarla pudiéramos reponer carbohidratos y proteínas con la finalidad de regenerar musculo y recargar energías. Concretando, despreciamos las migas con las que nos obsequiaba la organización y ya antes de empezar nada (mas o menos desde el por qué) reservamos en la Hospedería de La Perdiz, donde, una vez terminada la carrera, dimos cuenta de unos solomillos de ciervo, un entrecot mas grande que el plato y un carrillada (o mejor dicho la madre de todas las carrilladas) a la fresa. Todo ello con su guarnición y acompañado de unas jarritas de cerveza que aplacaban nuestra sed. Una vez que acabamos con todo para casa y a descansar que esto de estar cerca de los dioses…..desgasta mucho.

En fin, un día mas de carreras, de Carreras de Montaña. Dios!!! Como nos gusta este deporte!!!!

Adeu.

Joaquín Alfonso

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